Una rutina de descanso para dormir mejor cada noche
Cómo crear un ritual nocturno con luz tenue, aromas y silencio para que tu cuerpo entienda que es hora de descansar.
Dormir bien no empieza al apoyar la cabeza en la almohada: empieza una hora antes. Tu cuerpo necesita señales claras de que el día terminó.
Baja las luces
La luz intensa —sobre todo la de las pantallas— le dice a tu cerebro que todavía es de día. Una hora antes de dormir, cambia a luces cálidas y tenues. Una vela o una lámpara de luz baja hace una gran diferencia.
Suma un aroma que asocies a la calma
Los aromas como la lavanda o la vainilla ayudan a marcar el cierre del día. Encender la misma vela cada noche crea un ancla: tu mente aprende que ese olor significa descanso.
Apaga la mente
- Anota en un papel lo que quedó pendiente para mañana.
- Evita el celular en la cama.
- Respira lento durante un par de minutos: inhala en cuatro tiempos, exhala en seis.
Sé constante
Acostarte y levantarte a la misma hora, incluso los fines de semana, es lo que más ordena tu reloj interno. La rutina no tiene que ser perfecta, solo repetible.